Los reclamos de los gestores administrativos para facilitar la vida a pymes y autónomos

La recuperación de la microeconomía, es decir, la economía del día a día no está recuperándose al ritmo esperado. Es por ello que, las consecuencias económicas que ha causado la pandemia del coronavirus comienzan a ser insostenibles para algunas empresas que ven limitada su capacidad de hacer frente a los pagos más inmediatos.

Los gestores administrativos, conscientes de la situación, estamos advirtiendo de los signos de agotamiento de las pymes españolas. Por este motivo pedimos la inmediata implicación de las instituciones gubernamentales para tomar medidas necesarias para generar liquidez en las empresas.

La falta de liquidez, principal escollo de las empresas

Según el barómetro de septiembre que elabora Gestores Administrativos a nivel nacional, alrededor de 700.000 empresas de toda España presentaban algún problema de liquidez, esto supone el 26% del total de las pymes. Por otro lado, el 8% presenta impagos ante la Seguridad Social y Hacienda, mientras que el 14% sufre a la hora de pagar el alquiler.

Los datos del barómetro son esclarecedores a la par que terribles, ya que escenifican una realidad donde hasta un 13% de las pymes no puede pagar a sus acreedores, el 10% de ellas tiene deudas en entidades financieras, llegando al punto de que existen 130.000 empresas que se encuentran en estos momentos en situación de quiebra técnica.

Los créditos ICO no han solucionado los problemas

Los créditos ICO son líneas de ayuda diseñadas por el gobierno de España para mejorar las necesidades de liquidez que autónomos y empresas. Durante la pandemia se dispusieron los ‘prestamos ICO Covid19’ pero que no han resultado todo lo efectivos que pretendían, al dejar en manos de los bancos la renovación de las operaciones.

En el caso de que la pyme o el autónomo no tuviera una caída del 30% de los ingresos entre 2020 y 2019, el banco será el que tome la decisión de si ampliar o no el crédito. Desde Gestores Administrativos consideramos que la solicitud debería adaptarse a las condiciones reales a las que se están enfrentando las pequeñas y medianas empresas, incentivando que los bancos renueven dichas líneas de ayuda.